Reforma de Pensiones

Finalmente, el proyecto de ley que modifica nuestro sistema de pensiones fue presentado al Congreso. Una reforma que crea un nuevo pilar de ahorro previsional colectivo, el que no ha estado exento de polémicas; luego que se propusiera un incremento de un 5% adicional de la cotización obligatoria con cargo a los empleadores, pero del cual sólo un 3% irá dirigido a la cuenta de ahorro individual administrado por un nuevo ente estatal: el Consejo de Ahorro Colectivo.

Asimismo, el 2% restante será destinado al Fondo de Ahorro colectivo, el cuál será utilizado para incrementar las pensiones pagadas actualmente por nuestro sistema previsional, con un incremento máximo de hasta $120.000 en las pensiones.

Aunque es altamente probable que el proyecto de ley presentado sufra varias modificaciones en su trámite legislativo, resumimos a continuación las principales noticias y puntos expuestos durante los últimos días, con el fin de entregar a nuestros clientes una perspectiva informada sobre los efectos y repercusiones de esta nueva Ley de Pensiones.


Ayer, la comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados sesionó para tratar la reforma previsional y hubo sorpresas mayúsculas: a dos semanas del ingreso de las iniciativas al Parlamento y el inicio de un intenso debate, Valdés anunció a los asistentes que acordó “sacar la urgencia al proyecto regulatorio, para abordar en primer lugar el 5% (de cotización adicional). Y si es necesario hacer otros cambios, lo haremos para tener un debate serio”.

Con ello, respondió a las críticas que se suscitaron por el grado de urgencia con el cual ingresó el proyecto al Congreso ante las dardos de los diputados de Chile Vamos.

Incluso, el ministro Valdés cerró la puerta a que el gobierne busque “pasar una aplanadora” sobre la oposición, pero sí llamó la atención a que la iniciativa “no está hecho en los últimos dos meses. Si uno va hacia atrás en el tiempo en el discurso de la presidenta, esto se trabajo hace bastante tiempo atrás y todo el mundo sabía de lo que estábamos tratando”.

Tanto Krauss como Váldes, ocuparon gran parte del tiempo en responder las reproches sobre la reforma previsional por parte de los diputados de la oposición, el titular de Hacienda aclaró respecto a qué porque no se otorgaba el 5% de cotización extra a las Administradoras de Fondos de Pensiones, contestó “¿Es posible en Chile pensar políticamente en un 5% más a las AFP? Más allá de la cuestión técnica”. Con ello de alguna manera se reafirma el “ni un peso más a las AFP”.

Sobre si el Ejecutiva considera establecer algunos cambios sobre el aporte a las mujeres, Valdés declaró que “nosotros no tenemos considerados más apoyo a la mujer. Chile se debe a las mujeres pero por el equilibrio financiero bien especifico, era ver qué podemos hacer” frente a la iniciativa que se planteó.

El jefe de las finanzas públicas estableció que “este sistema es progresivo porque los más ricos ayudan a los más pobres”. De acuerdo a los cálculos de Hacienda, quienes tienen menores ingresos ahorran más gracias a las transferencias del sistema.


Todos los ojos están puestos en la reforma al sistema de pensiones, que comenzó su trámite legislativo la semana pasada, y uno de los actores de la industria que está más atento son las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

El gerente de la Asociación de AFP, Fernando Larraín, y varios gerente generales de AFP discutieron acerca de la iniciativa del gobierno, donde coinciden en que se necesitará calma para legislar, ya que “los tiempos que hoy están puestos pueden ser demasiado cortos” para aprobar una reforma tan compleja como la previsional.

Larraín señala que “nos preocupa el grado de velocidad de la discusión porque este es un proyecto complejo, tiene hartas páginas, harto articulado, harta letra chica y acá se requiere estudiarlo. Con la reforma pasada (2008) nos demoramos dos años en el Congreso. Creer que podemos discutir una reforma de esta magnitud en 10 o 15 días no es trivial”.

Respecto a los efectos en el empleo las AFP apuntan que uno de los principales riesgos es la informalidad que tiene el componente de reparto del proyecto.

Juan Carlos Jobet, presidente de Capital  dice que “cualquier medida que aumente el costo de contratación tiene efectos en el empleo. Ahora, si es que el destino de esa cotización es el reparto versus la cuenta individual, hay un riesgo de informalidad”.

Por otro lado, aseguran que el Consejo de Ahorro Colectivo: “Gastará al año lo mismo que dos AFP juntas”.

Para Alex Poblete, gerente general de PlanVital, “desde el punto de vista técnico, no se ve ninguna razón para que las AFP no puedan administrar este 5%. Una de las especialidades, y algo que han hecho muy bien las AFP en 36 años, es justamente administrar los recursos de los afiliados. En cambio, la creación de un ente distinto, sin experiencia, donde van a existir costos no es compatible con buscar la eficiencia del sistema.


Tras el envío de los tres proyectos de ley que conforman la Reforma de Pensiones del Gobierno todos han mirado hacia la industria de las AFP. Sin embargo, hay otra que de aprobarse las iniciativas tal como están vivirán una transformación: las compañías de seguros de vida.

Y es que, el proyecto que modifica la regulación a la industria previsional cambia el Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión (SCOMP), mecanismo bajo el cual se selecciona el tipo de jubilación y la AFP o compañía de seguros que la entregará.

La modificación es sencilla, elimina la opción de que las aseguradoras realicen ofertas externas de rentas vitalicias, la opción de pensión de las aseguradoras. Sin embargo, con sólo eso revoluciona este pujante mercado, el cual en 2016 acaparó más del 70% de las jubilaciones y representa el principal negocio de las compañías de seguros de vida.

El argumento del gobierno es que estas ofertas “afectan el adecuado funcionamiento del referido sistema, dado que las compañías de seguros no necesariamente entregan su mejor oferta en la primera etapa”.

De este modo, lo que el Ejecutivo busca es que los afiliados seleccionen la pensión solo entre las ofertas presentadas en el certificado que entrega el SCOMP.

Cambio estructural

Así, la propuesta del gobierno, podría provocar un cambio significativo a la industria y así lo reconocen fuentes del sector.

Y es que, según cifras de la Superintendencia de Pensiones (SP), del total de rentas vitalicias seleccionadas en 2016, un 86,6% correspondió a ofertas externas. Mientras que un 37,1% de las solicitudes de ofertas ingresadas al SCOMP fue realizada a través de las compañías de seguros, según los datos de la Asociación de Aseguradores.


Según un informe de Libertad y Desarrollo (LyD) uno de los efectos de la distribución del 5% de cotización adicional, es que durante la transición los primeros puntos de cotización se destinarán completamente al Fondo de Ahorro Colectivo, que principalmente entregará beneficios a los actuales jubilados, ya sea a través de una mayor pensión -denominada solidaridad intergeneracional y mediante el bono compensatorio de las mujeres-. Solo cuando la cotización supere el 2% -tres años después de publicada la ley- lo que exceda al 2% se destinaría a cuentas de ahorro personal.

Previo a eso, si llegara a haber algún saldo entre los ingresos por cotización y el pago de los beneficios a los actuales jubilados antes mencionados, este se repartiría en igual proporción entre aporte solidario intrageneracional y aporte a las cuentas personales, agrega el informe, elaborado por Alejandra Candia, directora del programa social de LyD.


La semana pasada se reveló otro documento que será clave para la tramitación del proyecto: el informe de productividad. En el texto, de 50 páginas, los ministerios de Hacienda y de Trabajo analizan los impactos que podría tener, en diferentes magnitudes, la reforma al sistema previsional, en distintas variables como el empleo, el ahorro y el PIB.

Respecto a los puestos laborales, el estudio señala que en el peor escenario el alza de cinco puntos de la cotización obligatoria –con cargo al empleador- reduciría en hasta un máximo de 394 mil las plazas laborales formales.

Si bien la cifra podría parecer considerable, es solo parte de los tres escenarios que modeló Hacienda y Trabajo, que son de corto plazo y que no consideran el efecto de la gradualidad en la implementación de los cambios.


La última encuesta Cadem -que hace seguimiento a la opinión pública de manera semanal- incluyó por primera vez distintas preguntas sobre el proyecto previsional que ingresó el Gobierno en el Congreso.

Así, un 82% de los encuestados afirmó tener conocimiento que el Gobierno presentó un proyecto de ley que reforma el sistema de pensiones al Parlamento. Del total, un 51% está en desacuerdo con los cambios previsionales que está impulsando el Gobierno, 32% lo apoya y está de acuerdo, y el resto tiene una opinión neutra o no sabe/no contestó.

Llama la atención que el nuevo proyecto previsional es el peor evaluado por los chilenos al considerar el inicio de su tramitación.

La mirada negativa se sigue profundizando en la encuesta y un 58% contestó que la reforma al sistema previsional anunciada por la Presidenta no mejorará las pensiones de los jubilados chilenos, mientras que un 36% contestó que sí lo hará.


El proyecto presentado por el gobierno para mejorar las pensiones, señala que al inicio de la cotización de los independientes, la propuesta establece dos alternativas: cotizar por el 100% de los ingresos a partir del año siguiente de la publicación de la ley o que la cotización aumente de manera gradual durante 6 años hasta llegar al 100%. Este cambio, eso sí, no regirá para aquellos independientes mayores de 55 años en el caso de hombres y 50 años para las mujeres.

El proyecto también recoge la obligatoriedad para que independientes coticen por el 7% de salud. Eso sí, entrará en vigencia a partir del séptimo año desde publicada la ley.