Guerra comercial EE.UU. y China: ¿hay realmente un avance optimista?

Guerra comercial EE.UU. y China: ¿hay realmente un avance optimista?

¿Hay avances resolutivos en esta guerra comercial entre Estados Unidos y China?

Han pasado más de cuatro meses desde que acordaron una tregua comercial en pos de arreglar sus diferencias y terminar con la disputa arancelaria que se ha convertido en la principal amenaza del crecimiento global.

Pero desde la Cámara de Comercio de EE.UU. señalaron que las negociaciones van muy avanzadas.

“Estamos llegando a la fase final del juego”, indicó Myron Brilliant, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Internacionales de la Cámara de Comercio de EE.UU. al Financial Times.

A ello añadió que “el 90% del acuerdo está hecho, pero el último 10% es la parte más difícil, la más complicada y requerirá concesiones por las dos partes”.

El peso chileno, el que más subió

Esto generó optimismo en los mercados, lo que impulsó la mayoría de las divisas de mercados emergentes respecto del dólar.

El peso chileno fue la que más subió la semana pasada, con un incremento de 0,99%. Por su parte, el real brasileño y el peso argentino cayeron 0,45% y 0,29% frente a la moneda estadounidense, respectivamente.

El cobre, en tanto, también se vio afectado por la noticia y subió 0,81% hasta los US$ 2,94 por libra. Pese a que el metal rojo ha estado volátil en sus variaciones diarias, en lo que va de 2019 avanza 8,68%.

¿Hay realmente un avance optimista?

A pesar de esto, Arturo Curtze, Analista Senior de nuestra consultora no comparte el mayor optimismo sobre las negociaciones entre Estados Unidos y China, en términos generales.

¿Los motivos?

“Principalmente porque Estados Unidos debería mantener los actuales aranceles (lo que por sí es restrictivo), por la simple razón de que Estados Unidos necesita esos mayores ingresos para financiar su creciente déficit fiscal (reforma tributaria del 2018 fue hecha para un crecimiento de la economía de Estados Unidos del 3,0%, luego si crece menos, tal como lo está anticipando la FED, su déficit va a crecer). Segundo, si se alcanza algún tipo de acuerdo, Estados Unidos le impondría a China cuotas de compra en ciertos productos como agropecuarios (Soja y carne porcina) y energéticos (petróleo y gas), lo que sería muy bueno para Estados Unidos, pero malo para otras naciones, como por ejemplo Brasil y Argentina que venden soja a China o a Australia que le vende carne de cerdo y bovina a China”.

Con todo, las conversaciones para alcanzar un acuerdo entre las dos principales potencias continúan, ya que el viceprimer ministro chino, Liu He, tiene previsto reunirse con los negociadores de EE.UU.