85% de los cotizantes del fondo E debería estar en fondos más riesgosos

85% de los cotizantes del fondo E debería estar en fondos más riesgosos

La popularidad del fondo E sigue ganando adeptos entre los afiliados más jóvenes. Un tema que preocupa a todos los actores del sistema previsional, principalmente por el daño que una decisión como esta causa a la rentabilidad de los afiliados.

Precisamente, la Superintendencia de Pensiones afirmó que el 33,6% de los cotizantes del fondo E son personas menores de 35 años, es decir, que debieran jubilarse en un horizonte de 30 a 35 años más (dependiendo del sexo) y, por tanto, debieran estar en fondos que les reporten mayor rentabilidad.

Asimismo, un 55% de los cotizantes del E tienen entre 35 y 55 años, por lo que les correspondería estar en el fondo C, mientras que sólo el 14% restante corresponde a afiliados que deben seguir una estrategia de inversión más conservadora en el fondo D o E, debido a su cercanía con la edad de retiro.

¿Por qué se cambian?

Sin embargo, la rentabilidad parece no ser lo único que mueve a los afiliados. En el gremio reconocen que la preferencia por el E partió después de la crisis financiera de 2008, que provocó una fuerte aversión al riesgo en parte importante de los afiliados. Pero la tendencia se fue agudizando con las recomendaciones de terceros.

La consultora previsional y de ahorro Alfredo Cruz y Compañía, recuerda dos ejemplos claves. Primero, el llamado del sitio web denominado “Felices y Forrados” a moverse al fondo E de AFP Modelo, ya que la estrategia de inversión barata y de más corto plazo de la AFP implicaba menores perdidas. El segundo episodio fue el llamado hecho por movimientos contrarios al modelo de AFP a moverse “para acabar con el sistema”. Según el gremio de AFP, sólo por efecto de la polémica sugerencia se traspasaron alrededor de 170 mil afiliados.

Esto ha hecho que “la gente tome decisiones sin entender lo que hace”, dice la asesora previsional, Mónica Titze. “Se mueve por lo que aparece en redes sociales y al final todos los que recomiendan no se hacen responsable de sus resultados”, acusa.

Desde la Superintendencia de Pensiones afirman que “los cambios de fondos de corto plazo, basados en presunciones no siempre comprobables, no guardan relación con el objetivo de largo plazo propio de los fondos previsionales”, e invita a los afiliados “a tomar sus decisiones de considerando cada uno su situación particular”.

La Asociación de AFP propuso a la Comisión Bravo que cuando el afiliado escoja un fondo distinto al que le corresponde por edad, cada 2 o 3 años los fondos vuelvan a éste, salvo que ratifique formalmente su decisión. Con ello se puede mitigar los efectos de la “inercia” que muchas veces afecta a los afiliados.

A continuación lo dejamos con la noticia publicada hoy en La Tercera: