Industria de AFP prepara código de ética y buenas prácticas

Industria de AFP prepara código de ética y buenas prácticas

La primera semana de noviembre, los presidentes de todas las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) revisarán en la reunión ordinaria del directorio del gremio el nuevo Código de Ética y Compendio de Buenas Prácticas de la Industria. El borrador, que ha sido trabajado con total hermetismo durante ocho meses por los gerentes generales y fiscales de las AFP, tiene por objetivo regir, facilitar y promover las sanas relaciones entre las administradoras y de éstas con sus afiliados.

Entre las novedades del manual, al que tuvo acceso diario La Tercera, está la creación del defensor del afiliado -iniciativa que ya aplican otros gremios, como el de las compañías de seguros-, la descripción de un sistema para la resolución de conflictos entre asociados, la determinación de un piso para proveer información a sus afiliados y la promoción de buenas prácticas comerciales, de publicidad y de competencia. Temas que, dada la actual crisis que vive la industria, era necesario abordar.

Varias cartas enviadas por las AFP a sus afiliados, utilizando el canal de comunicación directo, fueron fruto de análisis por parte de la Superintendencia de Pensiones (SP). El regulador las ofició por ello, recordándoles que deben abordar materias como, por ejemplo, la rentabilidad de su ahorro o de qué forma mejorar su futura pensión. Por ello, y fruto de algunos números entregados, el regulador pidió antecedentes que los respaldaran.

El superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, dijo la semana en un seminario con ex alumnos de Ingeniería Comercial de la Usach, que el 8% de los cotizantes se está cambiando de AFP y no necesariamente a la más barata, sino que evalúan otros factores también. Aunque reconoció que “hay muchos que lamentablemente se mueven por la influencia de un agente de ventas, que a veces no están justificados”, lo que podría contrarrestarse con más información.

El artículo 12° del código establece que las gestoras deberán velar porque sus trabajadores y, en especial, sus vendedores y captadores, cumplan con cuatro requisitos: buena reputación y calidad profesional; contar con la debida calificación para su labor; actuar leal y correctamente -absteniéndose de atentar contra el prestigio o reputación de la competencia, desacreditando, descalificando o cualquier otra conducta contraria a la ética y buenas prácticas-, y enfatizando que captando nuevos clientes deben actuar de buena fe.

Considerando que hay varios controladores de AFP que tienen participación en el mercado asegurador, el código establece entre sus estándares la prohibición de “la oferta de otros productos o servicios de consumo u ahorro distintos de los que a la AFP les está permitido”.

Fuente: La Tercera