Economistas prevén un crecimiento de 1,9% en actual gobierno

Economistas prevén un crecimiento de 1,9% en actual gobierno

Las expectativas de crecimiento para 2017 descendieron desde una mediana 2,3% en junio a un 2,1% en julio, de acuerdo con la encuesta mensual del Banco Central, que abarcó una muestra de 58 académicos, consultores y ejecutivos o asesores de instituciones financieras. Para este año, en tanto, los pronósticos se mantienen por quinto mes consecutivo en 1,7%.

De cumplirse estas estimaciones, la expansión promedio de la economía chilena alcanzaría a 1,9% en los cuatro años de la actual administración, la menor desde el retorno a la democracia.

Los resultados parciales que arroja la actividad económica en el segundo trimestre han sido un factor importante de la corrección que ha mostrado la expectativa de crecimiento de la economía chilena hacia los próximos años, señalan expertos. La menor percepción de crecimiento se debe también a la caída importante que va tendría la inversión, particularmente en la minería en los próximos años.

Para el segundo trimestre de 2016, la encuesta de expectativas apunta a un avance del PIB de 1,6%, inferior al 2% registrado en enero-marzo.

Sin embargo, hay analistas que no advierten razones puntuales en el ámbito interno para la baja en la proyección para 2017. Como una posible explicación mencionan que en el margen podría haber influido el referéndum en Gran Bretaña, por el impacto que puede tener en la economía global. Y, en el frente interno, menciona la persistencia de expectativas pesimistas de empresas y consumidores.

¿Recorte de tasas?

Los encuestados prevén un período más prolongado de mantención de la tasa de interés de política monetaria (TPM) en 3,5%, al menos dentro de 11 meses. El mes anterior contemplaban un aumento a 3,75% en ese período y ahora visualizan el incremento dentro de 17 meses.

Más allá de la mantención de la TPM, expertos señalan que lo relevante es que parte importante del mercado se abre a la opción de un recorte en la tasa de interés de aquí a fines de año, precisamente por la mayor debilidad de la economía chilena y con ello también una menor expectativa inflacionaria hacia adelante.